El síntoma más común en pastelería
Muchas pasteleras llegan a este punto con la misma sensación:
“No me organizo bien en la producción.”
Hay errores.
Corridas.
Noches largas.
Pedidos que se pisan.
Y entonces aparece la conclusión lógica:
👉 “Tengo que ser más eficiente.”
Pero pocas veces frenamos a hacernos una pregunta distinta.
Producir más no siempre es producir mejor
Durante mucho tiempo creemos que el problema es técnico:
no adelanto lo suficiente
no tengo stock
no me rinde el tiempo
Y entonces buscamos más esfuerzo, más horas, más energía.
El problema es que producir más, sin orden, solo aumenta el cansancio.
No trae calma.
No trae claridad.
Y muchas veces, tampoco trae más ganancia.
La pregunta que casi nadie se hace
Antes de pensar cómo producir, hay algo más importante:
👉 ¿Qué estás sosteniendo hoy con tu producción?
¿Estás produciendo en función de tus tiempos reales?
¿O en función de lo que entra, de lo que piden, de lo que “no podés decir que no”?
¿Tu semana tiene un plan o se arma sobre la marcha?
Cuando esto no está claro, la producción se vuelve una reacción constante.
Cuando la producción es un reflejo del desorden
En muchos casos, la producción no es el problema en sí.
Es el lugar donde el desorden se hace visible:
decisiones tomadas apuradas
pedidos aceptados sin mirar la semana
falta de límites claros
ausencia de momentos para frenar y planificar
La cocina se vuelve el campo de batalla…
pero la raíz suele estar en cómo se están tomando las decisiones.
Cambiar la mirada antes que el método
Ordenar la producción no empieza con una planilla
ni con una técnica nueva.
Empieza cuando cambiás la pregunta:
❌ “¿Cómo hago para producir más?”
✅ “¿Cómo quiero vivir mi semana de trabajo?”
Desde ahí:
la producción se acomoda
las decisiones se simplifican
el negocio deja de correrte
🌱 Un primer paso (simple y sin técnica)
Si hoy sentís que tu producción te corre,
probá esto antes de pensar en cómo organizarla:
Durante una semana, no cambies nada.
Solo observá.
Tomá nota (en el celu o en un papel) de estas tres cosas:
1️⃣ Qué productos te demandan más energía
(no solo tiempo: energía mental y física)
2️⃣ En qué momentos del día sentís más apuro o presión
(no cuándo producís más, sino cuándo te sentís más tensa)
3️⃣ Qué parte de la semana se arma “sobre la marcha”
(pedidos que entran tarde, decisiones apuradas, cambios de último momento)
No es para resolverlo.
No es para corregirlo.
Es solo para verlo.
Muchas veces el orden empieza
cuando dejamos de correr
y empezamos a mirar.
Si al hacer este ejercicio empezás a notar patrones
—siempre el mismo producto, el mismo día, la misma sensación—
no es casualidad.
Ahí suele estar la clave
de por dónde empezar a ordenar.
Si este texto te hizo ruido o te sentiste reflejada,
podés dejar un comentario o compartir
cómo estás viviendo hoy tu producción.
Acá nos acompañamos 🤍